Oye cómo van - EstampasUna es comparada con Shakira, otra con Amy Winehouse, la tercera es devota de Sara McLachlan y la cuarta tiene influencias de Christina Aguilera. Justo cuando comienzan a brillar, compartieron con Estampas los puntos que han considerado vitales para triunfar como estrellas de la canción.
Pablo Ernesto Blanco.
Fotos: Andrés Manner
Además de la música, las cuatro entrevistadas en este encuentro tienen algo en común: el indiscutible encanto femenino.
Mariana Vega -quien no pudo asistir a la sesión fotográfica-, parece una princesa digna de Disney. No en vano, se promociona como "la cenicienta del pop-rock emocional". Tiene 23 años, tez blanca, cabello azabache, ojos azules y una voz que los radioescuchas suelen comparar con la de la colombiana Shakira, cosa que no le molesta en lo absoluto. Su natural timidez contrasta con lo avasallante que promete ser su carrera. Su álbum debut, que lleva su nombre, se convirtió en Disco de Oro en Venezuela (5.000 ejemplares vendidos). A esto se suma la firma de un contrato con Warner Music México, empresa con la que editará su segunda entrega discográfica, bajo el sub-sello Seis Track (que también representa a la artista azteca Ximena Sariñana).
Como una virgen
"Nunca pensé que yo tuviese un 'talento especial' por cantar Arre Caballito en la coral del colegio Emil Friedman", comenta, entre risas, Mariana Vega.
"La música siempre fue algo cotidiano en mi vida: mi mamá canta y mi papá toca el cuatro", continúa diciendo la intérprete, quien, al igual que el resto de las entrevistadas, deja salir a flote cierto rubor y un aire de nostalgia cuando se refiere a la edad de la inocencia. El caso de Winda es algo más romántico: "Desde los siete años he estado vinculada al arte. Bailaba tap, jazz, ballet y tocaba la flauta transversa. Pero fue a los 22 cuando me fui a Miami para desprenderme de papi y mami. Comencé a tomar clases de guitarra como quien se inscribe en un curso de italiano (risas). Me enamoré y mi profesor, Claudio Corsi, me sugirió: '¡Escríbele una canción a tu amor!'. Así comenzó lo que hoy se traduce en mi primer disco". Natascia, en su pasado reciente, fue tocada por la musa de la literatura: "De niña me gustaba escribir poesía, así que, cuando quise cantar, me dije: '¡Eureka! ¡Se trata de ponerle música a estos versos!'". Hana, a los seis años, ya era la reina del rock: "Entonaba temas de Melissa en fiestas familiares. Sentía que no lo hacía nada mal (risas). Luego, a los 12, mi papá me regaló mi primer equipo de sonido con un micrófono para grabar mi voz, lo cual implicó para mí muchas tardes de encierro musical. Justo en esa época supe que lo que presentía desde muy chiquita era cierto: había nacido para esto".
Cantando verdades
Pasó el tiempo, y la vocación descubierta se transformó en un proyecto, que, como muchos, requiere de un capital para ponerse en marcha. Hana Kobayashi toma la palabra en lo que sería una informal lección de matemáticas. "¿Cuánto cuesta hacer un disco? Creo que varía dependiendo de lo que quiera el artista. En todo caso, hay que invertir en la pre-producción (arreglos de temas), producción (grabación, honorarios de músicos y horas de estudio, ingeniero de grabación), postproducción (mezcla y masterización), diseño del álbum, reproducción física, pago de depósito legal, distribución, mercadeo y prensa del producto". Tomando conciencia de lo anterior, Winda levanta una voz de protesta: "Por eso es que es lamentable que se 'piratee' un trabajo que ha implicado tanto esfuerzo". Mariana Vega confiesa haber roto el cochinito: "Logré grabar nueve canciones y me fui de puerta en puerta a presentar mi demo. Pronto apareció la figura del productor ejecutivo, que en mi caso fue el empresario Sergio Pizzolante. Con el tiempo me di cuenta de que aquella primera inversión había valido la pena". Natascia, por su parte, se permite aclarar el término "productor ejecutivo". "Se trata de la persona que pone su fe en uno; es decir, el señor que ofrece su bolsillo (risas)".
Dime quién produce…
"Un productor es casi un novio. Tiene que estar enamorado de tu proyecto musical para que se dé la magia entre ambos. El cantante Juan Diego -creador de mi disco Huellas- y yo, por ejemplo, hacemos muy buena dupla", comenta Winda. "Mi equipo básico somos, hasta la fecha, Rodner Padilla y yo", señala Hana Kobayashi, refiriéndose al joven talento venezolano, bajista del ensamble urbano enCayapa, con quien está dándole los toques finales al mencionado primer álbum. En el caso de Mariana Vega, una vez que cautivara a Sergio Pizzolante con su talento, éste la puso a trabajar, en equipo, con el músico criollo Tito Correa, uno de los principales responsables del boom radial de esta artista. Natascia no pudo estar mejor asesorada que con Roy Tavaré, quien, como se dijo, ya le ha dado su buena estrella a figuras de renombre mundial.
Estamos conectados
La agenda telefónica cobra dimensiones bíblicas en alguien que esté comenzando a fijarse metas en el mundo del espectáculo. En eso también coincide este simpático cuarteto de féminas. "Esa es la parte más dura de todo esto, pero también la más importante. Puedes tener un disco grabado, pero si no tienes los contactos necesarios, literalmente, no vas para el baile", sentencia Natascia. Pero no todo termina con tener un selecto listado de personas clave, según Winda: "Hay que cultivar cada vez más y más relaciones de trabajo, donde quiera que vayas, lo cual puede transformarse en una prueba de resistencia en la que sólo sobrevive el más apto. Seguramente se te cerrarán varias puertas en la cara, pero es allí donde tú tienes que perseverar. Una vez que yo tenía listo mi demo, trataba de asistir a los eventos más importantes de la música, como los Premios Lo Nuestro o los Billboard Music Awards, en Miami, y le entregaba mi grabación a los que yo sabía que eran los productores de los artitas latinos más destacados. Después me tocaba esperar hasta que los interesados me fueran llamando. Todo esto luego de que mi trabajo había sido debidamente registrado, en términos legales". Al contacto físico se suma, inevitablemente, la presencia virtual. "Hoy en día, uno puede colocar un video en YouTube o www.myspace.com y seguramente alguien del planeta se interesará en tu propuesta", dice Hana Kobayashi.
Ella suena como a…
"El asunto es saber dónde estás parado con respecto al mercado discográfico. Una vez que se determine el estilo propio, uno debe buscar qué está sonando en el momento que vaya por la misma onda de lo que uno quiere hacer. Es errado pretender descubrir el agua tibia, lo cual no impide que se pueda concebir una propuesta original. En mi caso, he tratado de reunir nuevos músicos venezolanos que tengan una visión vanguardista, lo cual tampoco quiere decir que acá no se estén gestando proyectos similares con los mismos músicos", aclara Hana. A propósito de las similitudes, Mariana advierte: "Cuando ganes cierto reconocimiento la comparación será inevitable. Es como que la gente necesita asociarte con alguien ya famoso para asimilar tu propuesta. Lo digo con propiedad (risas)".
El tinte de la fama
"El artista vive del aplauso del público. A todos nos gusta el reconocimiento y el feedback de la gente. Yo soy de las que opina que uno no hace música para sí mismo", menciona Winda. Al respecto, Mariana establece una diferencia de conceptos. "Puede decirse que la fama va de la mano con el éxito, pero no necesariamente está ligada al mismo. Está demostrado que se puede llegar a ser 'famoso' por las razones equivocadas y esa no es la idea. Si tienes éxito, la buena fama llegará". Hana bromea con los estereotipos que pudieran asociarse a su exótico origen: "No quiero que me identifiquen como 'la chinita que canta' (risas)".
Las de la intuición
"Quizás, es triste aceptarlo, pero el azar juega un papel muy importante en este proceso. Es probable que el momento en el que decidas darte a conocer no sea 'tu momento'. Puede pasar que no estés preparado para la industria o viceversa. En mi caso todo ha sido muy afortunado, gracias a Dios. Viviendo en Canadá me tocó venir a una boda de mi prima acá en Venezuela y, en horas de la madrugada, cuando ya casi la fiesta se estaba terminando, por alguna razón me provocó ponerme a improvisar con mi guitarra. Fue allí donde, por casualidad, me escuchó el empresario Sergio Pizzolante y me animó a que me tomara esto como una carrera profesional. Lo demás ya es historia". Winda comenta lo afortunada que se siente al ser hija de Gustavo Pierral. "Si bien, en mis inicios, siempre mantuve a mi papá un poco al margen de mi carrera, hoy en día tengo el privilegio de contar con su asesoría. El tiene 35 años escuchando éxitos radiales, así que es lógico que pueda decirme si lo que estoy produciendo se convertirá en un hit. Ahora bien, otro papel importante lo juegan las corazonadas. Yo, por ejemplo, tengo un montón de ángeles guardianes que me cantan la zona mientras avanzo en este camino".
A gozar, muchachas
"Roy Tavaré me dice que se debe cantar siempre con el corazón. A la hora de entonar una melodía lo que importa es vivir la letra y olvidarse, por unos segundos, de si estás llegando o no a los tonos indicados", dice Natascia con respecto a un tema que Winda resume en una sola palabra. "¡El disfrute! Por Dios que, si no se está disfrutando lo que se está haciendo, no tiene sentido ni siquiera la ganancia económica. Yo, además, creo en el poder sanador de la música y asumo mi oficio como una misión. Y es que el que no tenga claro que tiene una misión en la vida está trabajando por puro ego".
MARIANA VEGA
• Edad: 23 años.• Géneros musicales: Pop-rock emocional (según su propia definición).
• Disco: Háblame (se convirtió en Disco de Oro en Venezuela; es decir, 5.000 copias vendidas).
• Sello disquero: Gracias a su reconocimiento en Venezuela (primeros lugares en las listas del Record Report y temas para telenovelas como Nadie me dirá como quererte, de RCTV Internacional y La vida entera, de Venevisión) fue contratada por Warner Music México.
• Temas favoritos de su disco: Palabras, dedicada a su papá y Contigo, que cuenta la relación de amor entre sus padres.
• Temas ajenos favoritos: Head Over Feet y You Ought to Know, de Alanis Morissette.
• Influencias: Dave Matthews Band, The Cure, Shakira, The Cranberries y Silvio Rodríguez.
• Agenda: En estos momentos está preparando la gira promocional de lo que vendría a ser su segundo álbum en Venezuela y el primero en México, país del que comenzará a proyectarse para toda Latinoamérica. Su segundo disco se editará, tentativamente, el próximo mes de abril.
• En la web: www.myspace.com/marianacvega.
EL UNIVERSAL (Venezuela)
Domingo, 22 de Marzo de 2009
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